Translate

martes, 25 de junio de 2013

Desvelos

Enciendo la televisión, y miles y miles de bombardeos llevan a mi vista y mis oídos.

Economía, suicidio, política, espectáculos, deportes, ecología, etc.

"mujer de 35 años se avienta a las vías del metro".

Sólo una noticia que se vuelve una morbosidad para la sociedad. Y yo sólo miro.

Mientras siento mi personalidad ególatra sube por los aires, más sin embargo no soy la misma persona en la mañana que en la tarde.

¿En serio hay necesidad de que yo escriba cosas tan insignificantes?

No es nada inspirador, ni mucho menos abstracto, no tiene ni el más toque de retórica.
De hecho no hay nada.

De mientras sólo pierdo mis horas de sueño, intentando ser algo, intentando aprende. Pero no lo puedo hacer. Simplemente mi cuerpo y mi mente se niega.

De verdad ¿ esto no vale la pena?

sábado, 22 de junio de 2013

Palabras ficticias

Eres una tonta.

Me convertido en una persona demasiado ególatra.

Cualquiera que me conociera lo sabría.

¿Desde cuando me convertí así?

No se en que momento dejo todo ser nada.

A veces me causa la náusea la forma en que me olvido de las cosas que me arrastraron hasta aquí.

No debo olvidar, nada. Pero si debo dejarlo en el pasado.

Cada vez que leo entradas anteriores me burlo de mi misma, eran tan ingenua.

Pero ahora no sé si sigo siendo ingenua o estúpida.

Quizás me menosprecio demasiado, pero ¿no es ese mi castigo? ¿no era el precio de querer ser la niña modelo?

Siempre lo he dicho, he sido criada sólo para ser perfecta.

Pero eso he tenido que ir olvidandolo lentamente.

Hace un par de años, pude sentir esa sensación de "falta", por lo general en mi pecho, había obtenido una calificación baja, sabría que si llegaba a mi casa no podría callar los gritos por una semana.

Luego decidí no empeñarme más, pero fue inútil.

Aún ahora quizás las personas me vean que no le tomo mucha importancia, pero siempre hay una voz en mi cabeza de grita "PERFECCIÓN", aunque paradójicamente nada es perfecto.

Por lo cuál me ha llevado a creer que la palabra "perfecto" debe ser algo así como "palabra imaginaria", así como el dinero es ficticio.

Sólo debo torturame de vez en cuando para no olvidar lo que fui, lo que soy y en lo que me estoy convirtiendo.

Quizás algún día pueda encontrar otra palabra ficticia como "felicidad".

O simplemente cruzarme con cosas estúpidas como "todo irá mucho mejor".

jueves, 20 de junio de 2013

Otra vez.

Quedan pocos minutos para sentirme más débil, no he probado alimento alguno, me olvido de ello.

Quizás me dije a mi misma evitar volver a repetir esa agradable escena, pero no puedo evitarlo. Sólo por mi mente pasa la imagen de una pista plana por mi estómago.

Pero necesito comer, me da miedo ver el mundo completamente blanco. Me da miedo sentir el frío por mi piel y como se va expandiendo por mi cuerpo, mi dedos se duermen lentamente. Y un especie de dolor comienza a surgir de mi cabeza.

¿Cuántas horas llevó? ¿8 hrs, 9 hrs?
¿cuántas? No lo sé me miedo comer, me da miedo no comer.

Al final perdí.


martes, 18 de junio de 2013

Las mujeres de mi vida

Hoy no hablaré de la mujeres que han pasado por mis labios, si no de aquellas que han secado su sudor por su trabajo.

Ella era una recién casada, no tenían donde vivir aún; siempre he sido de las que corren y se pierden en lo lugares menos pensado. Fue la que me encontró debajo de la mesa cuando los "chaneques" pretendían raptarme. Era una tía, quién me correteaba y me peinaba.

Cuando era muy pequeña, una señora me hizo "del ojo", después de una semana ella aceptó su actos y fue a "curarme", luego de cierto tiempo se ofreció para cuidarme ya que no quería volver a realizar tal acción. Doña Amalia siempre me sonreía, y me daba una que otra mordida en el cachete. Después de un tiempo, se retiró, quizás porque yo me fui de ahí por horas.

Más tarde apareció la joven de cabello muy oscuro, voluminoso, de ceja abundante pero muy bien definidas, una tez mestiza, como una bella mulata y una sonrisa que provocaba otra risa. Me acompañaba de viaje, y daba consejo como si fuese una señorita. ¿Donde estás Merli?

Aquella señora de cuerpo enorme, que a decir verdad carga un enorme corazón. No puedo olvidar aquellas tortas adictivas (así lo denominaron mis amigos), su sabor era extraordinario, cada una de las comidas era tan deliciosa. Fue madre para mi mejor amiga y para mí. Estuvo cuando mis progenitores no estuvieron, su conversación era de nunca acabar pero jamás te aburrías. Ella era tan apacible. Doña Cari ¿seguirá cocinando para crear esa sonrisa que le provoca a uno después de comer?

La señora con la que no podía aceptar del todo bien. "Niña, ¿va a comer?" "Niña, que bueno que ya llegó?". Cada una de sus experiencias fueron interesantes, siempre dejaba que destruyera el ambiente que le llevó horas arreglar, pero siempre me aconsejaba. "Niña me quedaré un rato con usted, esperaré a que baje el sol", " Niña su padre me preguntó sobre si tenía novio que le contará todo, ¿sabe que le dije?- Miré Señor la verdad no lo sé, pero la niña es muy educada, y aunque lo supiera no tendría porque decirselo- Yo sé que usted sabe, Doña.- Ya le dije que aunque lo supiera no se lo diría.- Como ve Niña" y dio una pequeña carcajada. "Niña me quedaré un rato con usted para que no esté tan solita".

Y luego, Martha, aquella que desde que canta un gallo se levanta. Quién fue regalada por su madre, y se las arregló sola, aquella mujer de curvas de 90-60-90 cuando era joven y se burla de ello. Quién se casó joven. Entregó su vida al hombre que ama desde niña. Y ahora mi nueva consejera, quién se ha aprendido mi nombre, pronunciandolo como si fuese el más importante, como si lo conociera desde mucho años. Aquella que con sólo decir "¿Verdad mi niña? ¿Verdad mami?". Y me luego sugiere- "De  cuál quieres hoy Miros". De esas mujeres que no se rinden. Y siempre me saluda como si cada día tuviera algo que contar, o aconsejarme.

Mamá, gracias por permitirme conocerlas.

domingo, 16 de junio de 2013

El nuevo papel en mi obra: Puta

Me sentí una puta, besando a un desconocido.

Está vez fui contra mis principios. No los que me impusieron sino lo que me propuse.

Todo lo que puede crear el estúpido maquillaje.

Me sentí usada, sentí la lujuria.

Cuando me dirigía al punto de encuentro viendo unas películas llegó el tal joven David.
Me di media vuelta, corrió tocó mi hombro. En primer momento no sé escuché nada. En los audífonos sonaba esa canción rara.

Me ofreció una pulsera. Que la viera y que si no me agradaba ninguna, no importaba.
Me preguntó sobre mi carrera, y el me contó sobre la suya. Por un momento me paso por la mente que era un tipo "fresa", su forma de hablar me lo decía. A fin de cuentas me dio la pulsera menos al precio de lo que decía. Me dio su número, hace rato le mandé un msj. Sólo estoy aburrida y él plática mucho.
La pulsera que me hace recordar mi papel

Después de que tenía planes besarme pero se retractó, y eso fue una buena decisión de su parte, igual forma no lo aceptaría.
Tenía otra salida con alguien. Una pesadilla.

Está vez ahora conocí a Paco. Fuimos a ese parque que tanto me gusta y que hoy lo odie.

Platicamos y llovió. Mientras corríamos tomo mi brazo, me jaló y me besó. Podría decirse que fue mi sueño, algún beso bajo la lluvia, pero este no era es que yo esperaba, no me sentí cómoda, era tan brusco, tan apresurado, tan violento, y el factor tan importante es que no se quién es en realidad.

Le dije que se detuviera y que no lo volviera a intentar, mi cuerpo se enfriaba, comencé a tener frío, él me abrazo, pero yo aún tenía más frío. Ya no quería estar cerca de él. Y mi sueño de besar bajo la lluvia  se convirtió en una pesadilla. El siguió abrazandome, tocando mi cintura, mi espalda, besando mi cabello, mi cuello y mi mejilla, y yo sólo lo evadía, me daba asco. Y se detuvo hasta que lo miré y le mencione que no me conocía y que no soy lo que el cree, y se detuvo. Según el hirió mis sentimientos, y hasta donde yo sé hizo un drama porque fue rechazado, porque a alguien como él no se le puede rechazar, odio ese tipo de personas.

Y entonces me di cuenta que me quedé mal acostumbrada, que nada podrá ser como aquél entonces. Y lo extrañe. Donde todo era delicado y lento. Me sentí traicionada a mi misma, me sentí una puta. Sentí que lo traicionaba a aquél, aunque ya no quiera ser nada más que un alma con deseo de hacer lo que quiere. Eso está bien. Supongo que pagaré esto algún día.

Y mañana seguiré con este papel que acabo de tomar. Seguir siendo maldita una puta, que sin querer acepté.

Afortunadamente agradecí que lloviera, eso lavo mi boca; porque me moría de asco.

miércoles, 12 de junio de 2013

Vínculo.

Y así se me oprime mi sistema límbico, así. Fuerte como una red. Siento ese pequeño dolor. Fuerte, un poco más fuerte. Siento como se vuelve vacío, mi pecho se siente oprimido, fuerte cada vez más fuerte. Cómo si ya no pudiese entrar el oxígeno.

Y una vez más había olvidado esa sensación.

Mi serotonina lo revuelca, hace que se sienta oprimido.

Mi garganta se seca, tragar saliva es de lo peor.

Mi cabeza desde hace horas quiere explotar, me asesina por dentro.

Que puedo hacer ¿llorar?, al menos ocurrió un avance. Ya no hay timidez.

Esa palabra retumba en mi cabeza, como mil caballos dando golpeteos y en vez de dar un sonido onomatopéyico, pronuncian esa palabra.

Parezco como de esos niños que pierden su más preciado juguete. Y es demasiado pesado pensar en juguetes.

La repisa está limpia. Pulida y ordenada. Pero yo no pongo trofeos.

Y la piscina lentamente se llena, poco a poco, tiernamente y dolorosamente.

Disculpen, no encuentro el pañuelo.

Y que mañana en aquellas sillas altas, no se asusten si ven las cascadas saladas.

Mirare el tono de mis uñas negras.

Se fueron las nubes que me arrastraban.




¿Cuál es el color de la felicidad? Una necesidad utópica.

"Sé libre", dije alguna vez.


martes, 11 de junio de 2013

Llenemos la gran piscina

Las lágrimas se fueron por el caño.
El suicidio no es una opción. Está toma de decisiones que propicio mi supuesto suicidio.

Sólo vale ahogarme en el mar de arena, en donde ella me consuma. Y cobardemente trate de huir.
O quizás intentar consultar a mi amiga, la filosa, mientras pretende acariciarme y cobardemente mi mano tiembla al verla. No creo poder consumir el chocolate que me acompaña debido a que se me retuerce el cerebro, e imagino la zancadas de mi garganta.

Puedo ver el aula desde aquella esquina. Ella sólo observa. No se pude hacer más. Incomodidad.

- Ayudame, necesito hablar
- No eres mala, recuerdalo. Me tengo que ir.

Sólo así, esa palabras me dijo. Sólo me lo recuerda, pero ya no sé si lo dice por inercia. Apenas y lo conozco. Me atrae.

Que puedo hacer, mirar con cansancio a las demás personas, y mi gran disfraz de día a día.
1.- Sonríe.
2.- Di que si y no.
3.- Cosas graciosas. 
4.- Prentende dormir
5.- Mira por la ventana para recordar quien eres.
6.- Quitate el estúpido disfraz y deja que la regadera llore.

Así, sin más veo a la página de aquel libro.


"Salí por la calle pensando en todo. Pero estaba recordando una cosa que me ponía muy triste. Totoca tenía un pájaro muy lindo, tan manso que subía a su dedo cuando le cambiaba el alpiste. Podía hasta dejar la puerta abierta que no se escapaba. Un día Totoca se olvidó de él y lo dejó al sol. Y el sol caliente lo mató. Me acordaba de Totoca con él en la mano y llorando, llorando con el pajarito muerto apoyado en el rostro. Y decía:

Nunca más, nunca más voy a tener preso a un pajarito.

Yo estaba con él y le dije:

Totoca, yo tampoco voy a tener a ninguno preso.

Llegué a casa y fui derecho a ver a Minguito.

Xururuca, vine a hacer una cosa.
¿Qué es?
¿Vamos a esperar un poco?
Vamos.

Me senté y recosté mi cabeza en su tronquito.

¿Qué es lo que vamos a esperar, Zezé?
Que pase una nube bien linda por el cielo.
¿Para qué?
Voy a soltar a mi pajarito. Sí, voy a soltarlo; ya no lo preciso más...

Nos quedamos mirando el cielo.

¿Es ésa, Minguito?

La nube venía caminando muy despacio, bien grande, como si fuese una hoja blanca toda recortada.

Es aquélla, Minguito.

Me levanté, emocionado, y abrí mi camisa. Sentí que él iba saliendo de mi pecho flaco.

Vuela, vuela, pajarito mío. Bien alto. Súbete hasta pararte en el dedo de Dios. Dios te va a llevar hasta otro niño y vas a cantarle lindo, como siempre cantaste para mí. ¡Adiós, mi pajarito lindo!
Mira, Zezé. Se posó en el dedo de la nube.
Ya lo vi.

Recosté mi cabeza en el corazón de Minguito y me quedé mirando la nube, que seguía su camino.

Nunca fui malo con él...

Di vuelta mi cara contra su rama.

Xururuca.
¿Qué pasa?
¿Es feo si me pongo a llorar?
Nunca es feo llorar, bobo. ¿Por qué?
No sé, todavía no me acostumbré. Parece como si aquí dentro mi jaula hubiese quedado vacía..." - Mi planta de naranja-lima.



Así que me dejo, vacía, mojandome. Y que mi tonos de los ojos muestran mi vaciedad. Y que mi sonrisa finge ser feliz. Y que cada unos de estos lectores se ríen mis palabras, pero eso no me importa. 

Sólo escribo unos estúpidos borradores, con un fuerte mar de errores ortográficos. No amo a las letras, sólo las de sangre.
Pero tampoco deseo ser "aquella". 

Yo sólo veo a las hojas correr con libertad con el viento, buf! buf! sopla el viento, mientras las hojas caen dando una y dos, y media vuelta con una caída estúpenda. Las nubes rugen ¡TRRRRRRRRFF! y explotan de luz. 

Los coches no se detiene a admirarla, si no que le temen y todos huyen al mismo tiempo. A mi no me gusta, pero no puedo dejar de verla.

Entonces si yo no soy mala, ¿quién propicio está deficiencia acerca de la toma de decisión?

viernes, 7 de junio de 2013

Mañana serán café

Siempre me he preguntado que hago aquí.

Y hay va la amiga filosa metalica en mi piel. 1, 2, 3, o más. Mi tono de piel no logra distinguir los rasguños. Mañana serán café.

Puedo contar fácilmente la cascadas que caen en mis ojos. La angustia, la pena, el odio, la culpa, un asesinato. Sólo en mi mente. Sólo puedo escribir ahí, porque mis dedos dicen lo contrario. Puedes encontrar toda una sopa de letras, letras por doquier en lugares equivocados. Por eso nunca he podido tener una buena redacción aunque lea todos los días las reglas de la dramática.

Y es así para todo hay reglas, quién rompe esas reglas es un traidor.

Y vayas que si de traiciones hablamos, creo que seria la más indicada. ¿Cuándo deje de creer que no puedo poseer nada? ¿Cuándo deje que mi vicio tomará posesión de mi?

Salgo muy temprano, aún la mañana es oscura, hace mucho frío, siempre me molesta cargar mucho, pero mi mochila parece un pequeño campamento no quiero que me falte nada.

Es tarde, no puedo correr rápido, me falta el oxígeno, siento que no puedo respirar.

Pi= 3.1416

Vamos llora, quiero que llores, ¡LLORA!
Escucha los susurros, las carjadas al fondo, y el drama a la vuelta de la esquina. Escuchó la voz de los poco lectores en su mente, sólo digo cosas sin sentidos.

Converso, narro, aconsejan, pero se van. Que puede hacer un cráneo con un dolor intenso y unos ojos hinchados.

Sólo ver danzar a los dedos. Vicio.

Sólo está rasguñada, y no hay más.

Por eso estoy maldita, una maldita, huyan sombritas del foco, una maldita. Paren de danzar y huyan que hay una maldita.


No te escuchan.

No trataré de ahogar mi penas, porque ellas me ahogarán primero a mí.

martes, 4 de junio de 2013

Absolutamente nada.

De esas veces que tragó para evitar escuchar la palabra "GORDA" en mi mente.



Al menos mi cuerpo baila.


Esto es lo que más me gusta.

lunes, 3 de junio de 2013

Jota de espadas

El rato en que ella decide convertirse en aire.

Mis motivos de hacer todo a un lado. No tomar en cuenta todas las cuestiones inversas que me detienen, grité, reí y lloré. Ella por primera me miró a la cara, y yo realicé alguna bromas. Qué cómodo.

¿Cuántas relaciones se me han roto? Cuentame joven de la cartas.

Todos desaparecieron, las palabras filosas huyeron.

La última vez que creí en algo espiritual, fue tan fuerte que se volvió una mentira. Ahora las cartas dijeron que mi vida será difícil.
¿De cuántos hombres hablamos? ¿3 ó 4? ¡Vaya!

Puedo creer que son pocos, debido a mi gran problema. Nunca poder dejarlos ir como si fueran mi secreto de Pandora. Odio esa dependencia hacia mi no soledad.

Ella que se decide admirar a la chica que lleva su mismo nombre, a la que le ve simplemente la espalda, y quién quiso guardar el olor de su sweter. Así de patético es mi estilo.

La chica loca que camina con ropas oscuras. La que trata de analizar a las personas con sólo observarlas y que al final ellos terminan mirandola. La que sólo anota los sucesos en su celular y se ríe sola.

La que ríe sin que nada gracioso suceda. Se burla de sí misma.


Y así tontamente la loca con sistema límbico indeciso, provoca que escurran pelas transparentes de los glóbulos oculares, mientras estos pretenden cerrarse para entrar en un profundo sueño y no escuchar lamentos del interior.

Neko

Neko
Me fascinan los gatos. Pueden soportar más que un ser humano. Independientes. Solitarios, en su caso cariñosos.

Esa soy yo