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martes, 29 de enero de 2013

Conversaciones de una vocecita.

Nada tan patético.

¿Por qué querría contarle mi vida a un persona que no conozco?

Quizás quería gritar.

Lo notastes, sólo quiere saber cosas sexuales, como la precocidad de siempre.

Creí que de verdad quería escucharme.

Ahora estará con él 3 meses y luego, se llevará todos parte de tu vida contigo.

No lo sé quería, hablar, abrir de verdad la boca, no fingir ser "amiga" quería que supiera, que me conociera.

¿Otra vez? haz leído unas cuántas entradas abajo, al parecer hay uno similar a esto ¿no?

Sí.

¿Entonces?

No lo sé.

Ya no hables.

No tengo intenciones de hablar. Todos maduran y hablan de sexo. Yo no quiero nada de eso.

Muy bien, ahora estamos bien, solo nosotras. Simplemente nosotras. Sin él. Te lo dije hace 3 años. Solo tenía que existir la palabra "nosotras y nadie más". Lo bueno que el joven de hoy no es de tus gustos.

En eso tienes razón.

Ahora escucha bien: Ya no grites, calla y tu silencio será tu mejor amiga. ¿Entiendes?

Supongo. 

Ni siquiera, a la otra chica que dice confiar demasiado en ti a pesar que apenas se conocieron en la carrera.

Ella definitivamente no.

Muy bien, que bueno que rechazó leer tus pensamientos, que bueno que dejo tu hoja con tus escritos tirada en el suelo "sin querer". Ahora ven, conmigo. Sólo nosotras.


lunes, 28 de enero de 2013

Doble cara

Cuando se tiene una moneda se elige águila o sol. En este caso no se elige, actúa.

Estando en la escuela puedo ser una, es como si otro personaje pareciera de la nada; es mi gemela, es como si me encerrara por dentro y esa persona fuese otra.

La que se sienta frente a este computador es otra. 


Justo cuando bajo del metro, siento como una vibración en mi cuerpo, siento como cambio, como me transformo. La que camina por estás calles oscuras es otra.

Mi vista se pone blanca. Puede que sea por que soló hice una comida al día, o simplemente es un cambio muy brusco entre una persona y otra. 
Si, mientras caminaba hacía acá, note que las luces brillaban más de lo normal, creí que era muy potentes, pero tiene tiempo que no las cambian.

Me aturdí, era demasiada luz. Seguí caminado, hasta llegar a la puerta e insertar la llave en ese pequeño agujero.

Me sentí Alicia en el país de las maravillas, al abrir esa puerta mi mundo cambia nuevamente.

sábado, 26 de enero de 2013

Cuentos sin palabras.

Cuando voy a la cama, me acobijo, el frío es muy intenso; me hago un "taco"  y me vuelvo pequeña, entre más se cierre tu cuerpo más calor produces, después miro al techo.
Las sombras de repello del techo crea personajes oscuros que bailar, se mueven, producen su vida, y sólo observo. Los observó. Ruedo mi cuerpo, lo ruedo como queriendo bailar con el edredón, pienso, escribo mejores textos en mi mente que lo tangible, eso me hartá.

Cualquier persona creería que estoy loca, pero es verdad.

Cuándo se trataba de estudiar, nada mejor que no observar el techo. Todas esa sombritas son felices en ese lugar, danza, juegan. platican, corren, llorar, ríen, etc. Yo las envidiaba, quería ser una sombrita en un techo.

Pero me daba miedo, siempre he creído que no podría estar ahí, sentía que la gravedad me arrastraría a este mundo otra vez. No podría ser uno de ellos.

Sartré, que persona tan sabia, creo que nunca podré pensar con él. Hombre tan sabio.

Las sombritas una vez me susurraron antes de dormir: "sueña, tu sólo sueña".

Creo que a partir de ahí, comencé a escribir. Obvio he ido mejorando, lento, pero lo intentó.
Si no hubiese sido por aquellas sombritas que aparecieron por la noche en un día de frío, en aquella habitación blanca, en donde en vez de invierno parecía días también de verano, en donde yo decía, que nunca me enamoraría de esa ciudad y lo termine amando.
Ahí, esa noche comenzó todo.

Escribir cuentos me fascina, puedo escribirlos sin contratiempos. Pero jamás podré escribir otro tipo de textos, mucho menos ensayos.

Ensayos... Palabra asquerosa para este tipo de documento, parece ser que está mal definido, ensayo, es decir repetir, entrenar, etc.
Pero porque ensayo es un documento tan formal de una sola vez.

Está vez la sombritas no me ayudan, está sólo me miran sorprendidas. Está vez sólo me duermo de frío y de cansancio, esta vez les doy la espalda.


viernes, 25 de enero de 2013

Nictofobía

Quien diría, yo más confiada que una bailarina estúpida en escenario. Quién lo diría.

No se de que hablar.

No se que ver.

No se por donde caminar. 

No se quien es quien.

No se si hago lo correcto. 

No se si existo, en un lugar inexistente.

No se, y no se nada.

No se si "visto 09:00", es porque de verdad me ven.

No se donde vería estar.

La verdad es que no se, y me estoy ahogando en ritos nictofóbicos.

No se si la Luna sea hermosa (el smog me impide verlo).

Tiene tiempo que no se que es un atardecer.

domingo, 20 de enero de 2013

La dama de noche

Me siento estúpida. Quisiera hablarte gritarte, escribirte, abrazarte, pero eso propiciaría más mi obsesión. Eso provocaría más dolor. ¿Como es que puedes sobrellevarlo tan bien?
Lo he pensado, puede que te guste estar solo, pero siempre estarán ellos cerca de ti, son como un hermoso pilar que te hacen olvidar todo lo malo, como si fuera un paraíso. Por eso creo que lo sobrellevas tan bien.

Si yo estuviera allá y no acá, no estuviera lloviendo en mi rostro. Si así fuera no odiaría a nadie. Lo lastimaría a nadie y mucho menos las cosas cambiarían más de lo que cambiaron. Pero a fin de cuentas todo se volvió pasado. Todo eso me golpea y me retuerce. Si tan solo hubiese tenido el valor de detener todo esto, si no hubiese sido tan ingenua, indecisa y tan débil. Pero ya paso. No puedo arrepentirme.

Y aquí estoy, obligada a sacar raíces, siento como mis entrañas se entierran en esta tierra fandagosa. No le importe que vibre, cada minuto por la placa tectónica del pacífico, parece ser que eso la motiva más. 

Me siento caer, caer, caer. 

Lo sé hay personas que pueden ayudarme, sin querer es algo que no quiero.

Me he abandonado a mi misma, mi otro yo regresó de nuevo y la veo divertirse en mi cabeza, me repite una y otra vez: "que crees somos solipsista, vamos piensalo, solo eso".

No he hecho nada, mi cerebro se fue de vacaciones y justo tengo evaluaciones mañana. Pero como no detenerla, quería abandonarme. Quería encerrarme, y me enseño la nictofobia y la agorafobia.


"Era la historia de una mujer, dudaba de que fuera humano en si. Todos les decían: "mira que bonita eres", y ellos volteaban la cabeza mostrando signos de asco. La mujer no se sentía bonita, no quería creer que fuera bonita, pero esas palabras la hacían sentir bien. 

Dudaba de su belleza porque todo en su aldea tenían algo extraño que ella no tenía en su cuerpo, o al menos eso le hacía ver el reflejo del agua. Los aldeanos tenías rostros de tortura en su cara.
Su cuerpo tenía signos de desgaste por el excesivo trabajo, otros tenía signos de lo que alguna vez llamaron puñaladas.

La mujer iba a la aldea a comprar peras, le gustaba muchos la peras, siempre creía que era pequeñas personitas con un hermoso cuerpo, era personitas que deseaban morir asesinadas a mordidas, le hacía sentir bien sacrificarse para darles un buen sabor de boca a los humanos, ella creía eso ingenuamente.

Los habitantes le decían a cada minuto lo hermosa que era, incluso se juntaban para gritarselo, pero ella no entendía porque sólo se acercaban para decirselo y se alejaban, no ya no volteaban a verla. Incluso si la tocaban se dirigían al fuente a lavarse las manos.

La mujer no lo entendía, pero le hacía sentirse bien. Una noche la luna se mostró en todo su esplendor, brillante como una perla, se podía ver como el conejo de la luna saludaba, la mujer salió afuera, quiso sentir los débiles rayos de luz que emitía. La luna con voz tenue le dijo: "Querida tu eres hermosa, pero los aldeanos te odian porque tu eres fea."

La mujer no comprendió ¿por qué era hermosa y fea a la vez? ¿Se puede ser ambas cosas?

Ella sintió que se partía, había dos de ellas en una sola. Una era hermosa y otra era fea. Se lo preguntó, le pregunto a la luna pero ella se fue, cada noche cuando la luna salía, la mujer salía a saludarla, la cuestionaba, quería respuesta, pero la luna nunca más hablo. 

La mujer desesperada le gritaba, quería saber si la escuchaba por un momento, los aldeanos se hartaron de que todas la noches la mujer gritará desquiciadamente. Así que se prepararon, llevaron sus armas, estaban dispuestos a desaparecerla. 

La mujer gritaba, quería saber porque era hermosa y fea. Quería saberlo.

Los aldeanos llegaron, la tomaron de las muñecas y la tiraron al piso, sus manos estaban sobre su espalda, le gritaron: "monstruo, asquerosa, horrible, bruja", la mujer no sabía que sucedía.
Sintió como el frío de lo cuchillos atravesaban su hermosa piel, como las uñas de aquellas buenas personas le rasguñaban el rostro y la volvían bella.

Cansados los aldeanos regresaron a sus hogares, la mujer se quedó ahí hincada, agradecida de que le dieran belleza, se sentía bella. Pero la luna habló: "Mujer ahora eres horrible, te haz engañado, me das asco". 

La mujer no entendió, esta vez se sintió fracturada. La luna, el ser celestial más hermoso que logra brillar más que cualquier estrella por la noche la llamaba "fea". 

La luna nunca volvió aparecer, la noches se volvieron más oscuras, la mujer era nictofobica. Cuando la luna estaba ahí no era ni noche ni día. Pero la luna la abandono.

La mujer se entristeció, y lloró todas la noches, y en alguno momentos del día. Cuando iba al pueblo, la gente ya no le decía que era hermosa, pero cuando la tocaban ya no se lavaban las manos, y volteaban a verla para regresar el saludo.

La mujer no entendía. La mujer lloraba. Sus lágrimas penetraban la tierra, y humedecían sus pies, pronto dejo de ir al pueblo solo se la pasaba  sentada afuera de su casa, observando el momento en que la luna volviera aparecer. Sin querer sus pies se enterraron en el polvo, y pronto se convirtieron en raíces, sus lágrimas no cesaban, sus piernas, sus muslos, sus caderas, su torso, tus pechos se volvieron en tronco, sus brazos en ramas, sus cabellos en hojas, su rostro se fundió en nacimiento de nuevas ramas.

Así nació la Dama de Noche, cuando la luna apareció ella abría sus flores blancas emitiendo una rica fragancia, quería hacerle conocer que era hermosa, y no se fuera, por eso provocó que su fragancia llamará a luna y estuviera con ella, y le dijera: "qué hermosa eres", una y otra vez.

Ella también se volvió tóxica cualquier ser humano que la tocará se moríria. Sería veneno. Sería todo pero a la vez nada."

Autor:Nadie salvo yo.
Imágenes de Annie Julie Aubry y Toshio Ebine

Solipsismo

Siento como si en estos momentos las nubes de mis ojos comenzarán a llover.

Se supone que tengo tarea pero no he hecho nada, estoy harta. Simplemente estoy harta no deseo ser nada. No quiero nada. 

De verdad no quiero aparecer en nada.

Annie Julie Aubry

Me siento atacada y violada de pensamiento. Y sinceramente me estoy hartando.

sábado, 19 de enero de 2013

6 horas

Salir de mi agorafobica cueva.

¿Que más da?

Fingir que estoy contenta, que no estoy abrumada, que la verdad sólo salí por simple obligación, cumplir ese papel, ese papel por el que todos pelean en este mundo.

¿Que más da?

Llego en un punto en que me quiero ir, en que quiero que te desaparezcas y todos desaparezcan. Absolutamente todos. Quiero estar sola pero no puedo estarlo.

¿Que más da?

Camino, finjo interesarme por ciertas cosas, yo se que te aburres. Disculpame yo soy aburrida, mi vida quizás no. Se supone que en mi papel debo hacerte reír, sentirte bien o simplemente que estés cómoda el día de hoy. Pero nunca logro mis cometidos, quizás no me lo propuse en serio.

¿Que más da?

Fingiste también. No soy estúpida. Pero fingimos muy bien. Al menos ambas lo sabíamos. Ya que todo ese transcurso caminado nunca tuvo sabor. Todo se trato de mí.

¿Que más da?

Todo ese trayecto fue sobre mí. ¿Qué clase de cumpleaños te regale? Quizá lo que la obra exigía. Sinceramente por ahora no encuentro sabor a nada. Siempre quiero huir, quiero desaparecer.

¿Que más da?

Profesora eso le pasa por leer lo que no es suyo, no es mi intención alarmarla pero dice cosas estúpidas.

¿Que más da?

Estoy harta. Escribir obligadamente hacer sentirme violada de pensamiento, tengo que parir cosas que no existen, cosas secas sin sabor. Cosas pazguatas.

¿Que más da?

Y lo único que pienso, en este momento, y en lo momentos que en que me desaparezco en lo que se dice llamar vida, es en esfumarme, rápido como el vapor.

La verdad es que no quiero pensar, quiero que mi cabeza se suicide como lo ha estado haciendo en estos últimos días. Se mata de dolor, choca con la paredes de mi cráneo, y vibra, vibra, vibra y no para de zumbar. Se lanza de un lado, se lanza del otro y aunque trate de hacer algo no puedo, mi manos no ceden y ella no deja de hacerlo. 




domingo, 13 de enero de 2013

Despierta

Yo nunca despierto, siempre duermo. No quiero despertar a lo real, me carcome como los parásitos al cuerpo descompuesto. Y yo soy un terrible compostura. No se cantar, no se hablar, no se escribir y mucho no se dibujar. No se nada, y no quiero saberlo.



Simplemente quiero seguir soñando, consumida por esta oscuridad.

Me es innecesario... quiero asesinarme de pensamiento.

La banca de enfrente.

Incluso en estos momentos desea gritar, deseaba llorar y que me abrazarán diciendome que todo estaría bien, recurrí a la de la banca de enfrente, la del cabello pelirrojo que me llama la atención. Quería narrarle todo mi pensar, quería desbordarme con ella.


Le conté lo sucedido, mi drama amoroso, le di la hoja en como estaba redactado la historia, la comenzó a leer, creí que la terminaría pronto, me abrazaría fuerte, en serio la necesitaba en ese instante, después de un momento lo hizo a un lado y se fue. No lo termino de leer. 

Después de 2 horas, me dijo: Pues tiene razón. 

¡¿Qué?! soló eso, me sentí más sola, sentí como estúpidamente caía. Cuándo ya me iba a mi casa, mi hoja estaba en otro lugar que no fuera el suyo, le pregunté porque estaba en ese lugar, sólo dijo: No sé.

Quería soltarme a llover. Llover como una nube desierta en un día soleado, a llover si piedad.

Soló quería escuchar: "Todo estará bien". 

Me he vuelto fanática de Toshio Ebine.

sábado, 12 de enero de 2013

Sartre

Me causo náusea al mirarme por aquellos vidrios bañados en plata, que dicen llamarse espejos. Escucho la música, ellas son mis consejeras, mis confidentes, es algo que se ha vuelto una obsesión desde que era pequeña. Ritmos, tonos, notas... todas ella me emocionan, es como si quisiera mezclarme con ellas, y bailar, bailar hasta congelarme los tobillos, como pasa ahora mismo.

Aunque quiera no puedo evitar sentir náusea, todo aquello de lo que veo, nunca he observado, soy pésima. Quizás para los detalles soy nefasta.

Quiero escuchar esa música que retumba en mi oídos, pero está "dinámica" no lo permite, tendría que regresarlo al anterior, pero entonces iría en retroceso. Y yo ya no quiero regresar. Ya no más.

Quizás escribir tampoco sea mi punto fuerte, tal vez gritar si.

Ya no buscare reproductores musicales, mi reproductor mental me tortura mejor.

Nada mejor que volar en un mundo surrealista.

jueves, 10 de enero de 2013

Sub-real

El día que se convierte en aceptabilidad, en que la sopa de mis pensamientos se vuelven una horrorosa llave.
Lo he aceptado, un punto y coma, ¿Qué enunciado sigue?

Aunque me aturde escribir porque mis ideas nunca son claras, bueno ellas actúan muy bien.

Mira como los pajaritos me gritan y yo no los escucho.

martes, 8 de enero de 2013

Coherencias inaceptables.

Se tiene razón, es de lo más coherente y apropiado, porque es verdad, aunque lo acepte y esto lo odio.

Egoístamente lloro por mi misma, y aunque hoy haya sido el mañana del ayer, mis ojos no evitaron nublarse y romperse a llover en tormenta.

Se que me quieres y también lo odias, lo sé esta vez que lo releí con calma y sin querer me sentí cuando camino en las calles en la noche cuando el viento sopla sobre mi rostro y lo cortas con sus afiladas garras, pero también se trata de ti, porque está vez ya no se trato de mí. Todas la "entradas" de abajo se trataron de mí y mis desgarre, lo siento soy egoísta (yo y mis dramas). Al menos está vez si hablaste tú.


"BAD" indiscutible.

lunes, 7 de enero de 2013

Un día de enero.

En este día no he parado de llorar. Solamente cuando fui a la escuela, solo porque no quería que la gente me viera, nadie me debe ver llorar.


Me duele la cabeza como si me hubiesen golpeado con mil bolsas de plásticos parecidos a la anciana de la calle del otro día.



 Mis ojos no dejan de estar hinchados, y otra vez siento el frío que se cuela por mis pies.



Me entristece el hecho de que llegue a pensar en algún futuro, siempre me lo negaba a mi misma pero mucha gente me lo reafirmaba, estos últimos días lo acepté, lo acepté como una gallina acepta el pollito de otra. Lo creí, lo creí tan fuerte como el pequeño cree en los Reyes Magos, y comencé a construir situaciones, jamás puedo dejar mi drama de lado. Y entonces cuando leí todo aquello, no te odie, solo me odie por haber creído lo anterior, me entristece. 


Me dije: "todo ira bien así pasaron 2 años", me lo repetía como cuando te recitan las primera palabras que debes decir para comenzar hablar. Y aunque una parte de mi no lo quería aceptar, al final cedí. Cedí unos minutos antes de leerlo, cedí para creerlo con muchas fuerzas, y eso fue lo que más me entristeció. Todo se vino abajo en cuestión de minutos.


Estoy hecha un caos, me siento una nube que no para de llover, me siento toda gris, me siento sin color.



Esta vez me siento terriblemente sola como tenía tiempo que no lo sentía. Está vez me odio porque sin querer nació una esperanza, esta vez no se que hacer.



Cuando ocurrió por primera vez actúe más fuerte que ahora. Lloré toda una tarde, y al otro día me sentí un poco recuperada, y me levanté más rápido. Esta vez no paro de llorar, está vez mi mente gira y gira, y siento como si estuviera entumida de mis piernas y no pudiera ni arrodillarme, ni bailar.



Nunca me ha gustado rogarle a nadie, nunca lo haría, pero esta vez me siento tentada, no lo haré es verdad, pero no deja de ser una opción.



Esta vez que cualquier persona pudiera quebrarme en pedazos.



Esta vez necesito un abrazo. Esta vez mi cumpleaños será más nefasto de lo normal. Esta vez ya no tiene futuro. Esta vez será todo esperanza, es decir soló imaginaré.



Esta vez quiero huir de verdad, quiero perderme, quiero desaparecer; quiero odiarme como nunca lo he hecho.



Será difícil superarlo al menos para mí. Esta vez será muy difícil. 



Esta vez ya no me encontrarás, no soló porque yo me esconda si no porque ni siquiera querrás buscarme, ni siquiera querrás saber que existe este sitio.



Odio la ciudad, y por ende odio mi nueva vida aquí que obligadamente saca raíces.



No te culpo, porque tienes toda la razón y derecho. Solo que yo no quiero aceptarlo, porque me duele, más que lo dolores de desprendimiento del tejido de mi vientre.







Y tu puedes volar, y yo sólo observó y me integró a la jaula. Recordando...

Serenatas crueles

No he mencionado que este año lo inicie tan mal como mi rodilla izquierda, tan mal como mi cuerpo, tan mal como mi mente. Quiero vomitar, quiero comer, y quiero llorar como nunca antes. Quiero asfixiarme de lágrima, ahogarme de gritos en silencios. Quiero suicidarme de pensamiento, quiero suicidarme de palabras. Y está madrugada, quiero llorar como tiene tiempo que no lo hacía.
Esta vez quiero escribir hasta que mis yemas de los dedos sagren. Lo siento, todo fue muy dramático. Mi vida siempre ha sido un drama, yo así lo he hecho, yo así lo he convertido.

Es posible que me enfermé otra vez, siento como el frío intenso se cuela por mis tobillos y sube por mis piernas. Siento como mis lágrimas recorren mi rostro cubriendo cada uno de mis poritos, escurren como pequeñas cascadas que cuando llegan al final de estás caen con velocidad en mi ropa, otra son testarudas y se cuela, hasta llegar a mi cuello, ahí son absorbidas por mi abrigo. Cada una sale valientemente de mis glándulas lágrimales, y hay van recorriendo es camino, sin saber que desaparecerán en cualquier instante. Esa es la vida y la muerte.

Dije que sería fuerte y lo seré. Dije que sería honesta y lo seré, dije que maduraré y lo haré.
Perdoname por cansarte, a fin de cuentas te cansaste, mucha gente se cansa de mí. Yo se que te cansaste de esa manera, pero es verdad. Ahora dudo si en verdad tengo que bajar estás vacaciones, y las que siguen, o las que siguen. Pero buscaré la manera de ir, al fin de cuentas soy valiente y no puedo dejar de vete.

Esto de hallar el lado bueno de la soledad, de repente me acostumbró y después ya no me dejo de acostumbrar. No sé porque siempre te toca la parte difícil, quizás a mi me da miedo de enfrentarlo, y que bueno que tu lo dices o no se si sea malo, tu lo sobrellevarías de mejor manera, porque yo lo convertiría en todo un drama.

Al menos un "adiós" no lo es, pero si un punto y seguido. De verdad quisiera hablar con alguien gritar, el era de las pocas persona con el podría hacerlo a mi gusto, ahora me contendré un poco. Veré que hago. Me siento encerrada.

Odio y cada vez odio está ciudad, lo odio de verdad. Lo odio como lo que alguna vez fue mi progenitor, lo odio como la locura que invade a las mujeres de mi familia que se alteraron por amor. Lo odio como el mismísimo horror de mis pensamientos. Odio esta ciudad y odio al futuro.

Cuando era pequeña descubrí que cuando se es feliz un acontecimiento demasiado triste venía tras, pero cuando ocurría un acontecimiento demasiado triste ocurría uno muy feliz. Me canse de ello, me canse de estar feliz y luego triste, decidí que no debía ser feliz, ni muy triste, si no neutro. Sabía que así no sucedería nada de lo más cruel, y no pasaría nada. Y ahora lo recuerdo, creí que ahora cambiaría muchas cosas. Pero no debo ser neutra. Ni feliz ni triste.

Lo quiero tanto, quizás más que a mi misma, suena dramático, sí, pero es la verdad, puede que lo haya llegado amar, pero eso no lo sabré por ahora.

Me siento un poco abandonada, yo sé que es normal, siento que todos desaparecen, todos se alejan, y todos se van, siento que nunca encajo, siempre fui en engrane que nunca encajo. Perdonenme pero no paro de llorar. Esta vez de verdad si me siento sola. Está vez si estaré sola. Esta vez soló seré solo Miros. Esta vez le lloraré al pañuelo de lágrimas del nada. Está vez el teatro de mi circo se derrumba por pedazos, lento como la corriente de un río estancado. Me muero de risa por pensar en algún futuro alterno, inocencia la mía.

Estoy mal lo sé, pero mi mente no deja de pensar en otra cosa.... al menos por hoy.




Gracias por decirlo, al menos ahora hablas más que antes y dices las cosas más directamente.

domingo, 6 de enero de 2013

Brisas de invierno

Siempre fui muy mala para apoyar a la gente. 

Nunca supe que decirle o escribirle. 

Jamás logre hacer nada bueno por ellos.

Por siempre huí, corrí como un gato espantado, corrí como todos los cobardes huyen de si mismo. Y aún sigo corriendo, como si una gran sombra fuese tras de mí y la carretera fuera infinita, nunca le encuentro un inicio y menos un fin.

Nunca fui buena en nada, jamás, nunca he sido una amiga, jamás, soy mala escuchando y apoyando.

Me destruyo en mil pedazos, y me reconstruyó en deformidades con forma.

Me rompo y me cohibo, 50 veces, 20 veces; me acurrucó en un agujero como cualquier rata.

Juego con lo sentimientos de los hombres, lo hago para sentirme fuerte y que existo. Lo hago por venganza, lo hago por odio, lo hago por muchas razones. Simplemente lo hago. Recuerdo cuando criticaba a la personas así, pero ahora entiendo una de las razones.

Me da igual, si me lloran, si me ruegan, si me maldicen. Me da igual, ellos nunca entenderán mis razones. Todos son estúpidos.

Pero soy más estúpida yo. 


Y entonces callo, callo hasta afixiarme de silencio, callo hasta que me ahorque la sombra de ausencia, callo hasta que mi cabeza explote en pequeñas migajas regadas por doquier, callo hasta que ya no puedo callar.

Intentar está en mi vocabulario, pero jamás en acción, intentar es lo que hago pero al final es un desastre de mi fiestas de un sombrerero loco y una liebre.


A veces desaparecer si está dentro de mi acción, también de mi vocabulario pero nunca de mi voluntad. Lo "intentó"y cobardemente lo dejo. Lo dejo como lo dejo el constructor de autómatas, lo dejo como deja un asesino a su víctima. 

Y cuando todo comienza a tener color, yo no encuentro el mío. Miro por el cristal, por el espejo, observo la fotografía y yo soy blanco y negro de una brisa de invierno. Y me asquea, me asquea como la pobreza, me asquea como los políticos, me asquea como el poder.

Pero nunca dejaré ser un blanco y negro de un mundo de color asqueante.

Neko

Neko
Me fascinan los gatos. Pueden soportar más que un ser humano. Independientes. Solitarios, en su caso cariñosos.

Esa soy yo