Cinco, cuatro, doble golpe en cuarto tiempo en diagonal giro y vuelta a la izquierda, levantamiento de pantorrilla con talón arriba.
Cada vez que escuchó eso me emocionó, siento como mis pies vibran y bailan solos.
Cada golpe que mi pie pega en aquella tarima es como un terremoto en mi cuerpo, siento como la vibración pasa por mis pantorrillas, rodillas y muslos.
Aquellas gotas que surgen de mi cuerpo para refrescarlo no paran de cesar. Una tras otra aparecen en mi frente, realizando su largo camino de la astuta gravedad.
Olvidaba lo que era sentir esa sensación en que tu corazón no deja de bombea.
PUM, PUM, PUM...
Dice, me duele, pero aún sigo.
Mi torso se dobla, izquierda derecha, mi rostros arriba y abajo, mis ojos no saben que camino seguir.
Mi boca se seca, no aguanta, me duele la mejilla, pero ahí estoy, pelando las perlas amarillas de mi boca.
Giro, giro y giro, doy media vuelta y mis caderas no dejan de tambalearse.
Mi cabellos húmedos vuelan por el aire, la inercia de la atmósfera.
Hay está...
Lo siento, siento...
Y te vas....
Corres por caminos infinitos, tu manera de huir, el que huye por lo general quieren que lo encuentre... pero no sé si quieres que te encuentre.
Yo quiero buscarte como un tesoro de algún pirata, pero tengo que hallar la isla desierta donde estás enterrada.
Tu fácil camuflajeo.


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