Fue hace 4 años. Era carnaval. Ese día había norte, y la arenilla corría por la calles, parecía pequeñas cuchillas cuando se estampaban en tu cara.
Una compañera estaba enferma, decidí ir a verla con otras dos personas. Él era una de ellas.
Llegamos, la familia de mi compañera nos recibió a gustó.
Terminamos la visita. Pasamos a una plaza a comer.
Ahora me iba a mi casa. Ambos chicos me irían a dejar, murmuraron entre sí. Sólo subió uno.
Pregunté- ¿Él no va a venir?
- Dijo que si, pero se quedó, no sé porque.
Me puse nerviosa. No sabía de que hablar. Quedarme callada no era una opción. Él me gustaba.
Pero ¿por qué no subió la otra persona? De seguro eso fue parte del murmuro.
Llegamos a mi casa. Tenía un calendario chino.
Comenté- Traduceme que dice ahí, ese es mi mes.- Todo estaba en inglés.
- Dice algo del amor, el trabajo...- No recuerdo que más.
-¿quieres agua?
- No, gracias.
-Bueno te iré a dejar a la parada.
Estábamos en la parada. Le comenté algo que me había dicho mi hermano, era sobre apreciación músical. Mi walkman (que aún sigue conmigo) unió nuestros odios. Cada quién con un auricular.
Le dije- escuchas esto, verás trata de ver la nubes, ve como corren con el viento, parecen que bailan y que a la vez componen una canción, y surge la casualidad que la canción que es la canción que escuchamos. Ves, si le cambio a otro, surge lo mismo. La naturaleza, la vida y el tiempo se acomodan a la canción. Esto se llama apreciación musical.
Sólo hubo una pequeña de su parte, no fue sarcasmo, tampoco ironía, sabia que era de verdad, sólo que no lo mostró.
En ese momento comenzó a bajar la temperatura.
Grite- Mira hay viene tu camión. Ya no me dará tiempo de contarte más- el viento se llevaba mis palabras pero él las escuchó.
- Si da tiempo- musitó.
- Bueno dice mi hermano que cuando realizas esto, eres capaz de entender cualquier canción con sólo escucharlo, si saber que es lo que dice en sí. - Dije esto rápidamente. El camión estaba enfrente de nosotros.
Me levanté, creí que se daría la media vuelta y se iría. Avanzó un par de paso, dio media vuelta, apenas podría abrir mis ojos, la arenilla luchaba por entrar a mis ojos, me estaba limpiado mi ojos, él se acercó y me abrazó muy fuerte, era un abrazo muy diferente a los demás me daban. Esta tenía algo en especial y no se que era (por el momento), se alejó, creí que lo haría, se acercó mucho a mi rostro, demasiado, movió de repente su cara y me besó en la mejilla.
Me soltó, dio media vuelta y subió al camión.
Grité- ¿Qué te pasa?- Era una pregunta de preocupación, de duda, no de reclamo. A lo mejor lo tomó de esa manera, para mí era extraño su actitud.
No se sentó del lado que se pueda uno ver para despedirse. Se sentó del otro lado, se puso sus auriculares y se hundió en su música. Un viento muy fuerte sopló, me movió, era tanto su agresividad. Era muy fuerte. Me di vuelta y me fui a mi casa. Cuando llegué me encerré y comencé a llorar.
¿qué había pasado?
Más tarde lo descubrí.
Un lugar solo para mi y para ti... Mi secreto... tu secreto. Si no puedes guardarlo, no vuelvas, por favor.
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Neko
Me fascinan los gatos. Pueden soportar más que un ser humano. Independientes. Solitarios, en su caso cariñosos.
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