Translate

domingo, 14 de julio de 2013

Howl

Mientras le daba forma a mi cuerpo no podía evitar ver a lo lejos esa vista.



Pero el castillo se quedó rondando por las colinas y se supo que no pertenecía a la
bruja, sino al mago Howl. El mago Howl tampoco era un santo. Aunque al parecer
no quería abandonar las colinas, se rumoreaba que le divertía atrapar a jovencitas y
quitarles el alma. Otros aseguraban que se comía sus corazones.

Me acordé de él mientras corría. Desde la vista del gimnasio podía ver esa escena y otra y otra vez, la imagen de un castillo vagando por la colina se me venia a mi mente.

A lo lejos podía ver una antena que titilaba, cada dos segundos encendían y apagaban los focos, parecía que decía -aquí estoy por si me ven-.

Pude ver  como a lo lejos se formaba una nube, lenta y sigilisamente se levantaba. 

Cada vez más su volumen se iba haciendo más y más grande. Se elevaba, cubriendo a la antena está se empeñaba por no ser cubierta. Su luces traspasaban aquella nube pálida.

De repente vinieron, más nubes. Tan densas eran que la antena a lo lejos ya no pudo notarse, pude ver su agonico esfuerzo por que se notará. Para esto decidí irme. 

Ya no tenía nada más que hacer. Había corrido lo suficiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Neko

Neko
Me fascinan los gatos. Pueden soportar más que un ser humano. Independientes. Solitarios, en su caso cariñosos.

Esa soy yo